viernes, 25 de marzo de 2011

Decisiones

Todos los cambios implican ganar, aunque también impliquen perder. Es inevitable, y quien diga que no se engaña... cuando tomamos decisiones estamos eligiendo, seleccionando, decidiendo... DECIDIMOS - cosas que vienen y cosas que dejamos... Elegimos los amigos, elegimos comprar o no una camiseta, elegimos cenar esta noche ensalada o pasta, elegimos salir de copas o quedarnos en casa viendo una peli, elegimos perdonar o no, elegimos cambiar de trabajo, elegimos independizarnos... y por lo tanto decidimos comenzar una nueva vida.

Como todos los cambios importantes, puede darnos vértigo inicialmente. ¡guau! ¡que cambio! quizá uno de los cambios más importantes que puede experimentar una persona (con 25 años de experiencia, por supuesto habrá cambios más importantes cuando se trate de padres, madres, abuelos, abuelas...).

¿en qué momento te planteas por primera vez la simple posibilidad de este cambio? uffff... cada caso es distinto; la verdad es que no lo recuerdo con precisión... en todo caso ahora, tiempo más tarde, me doy cuenta de que aquella idea, aquel comentario fue el principio de un gran cambio. Posiblemente al principio se comente, te plantees la remota posibilidad... supongo que no crees que pueda llegar a ser cierto. Pero a medida que avanzan los días, las semanas y los meses tiene que ocurrir algo que te haga decidir y... "¡CLICK!" Lo planteas como algo más firme. Por ejemplo... la compra de inmueble sólo desgrabará para inmuebles comprados hasta el 31 de diciembre de 2010. ¡hay que espabilar! Una excusa como otra cualquiera para ponerse las pilas...

Pero esa no es la cuestión. La cuestión es que decides que ese motivo, cualquier motivo, cualquier excusa... es válida para DECIDIR comenzar con la aventura. Como cuando encuentras un pantalón precioso rebajado al 70%; el pantalón que siempre has estado buscando... pero el único que queda te va un poco pequeño! ya está, excusa para ponerse a dieta... o como cuando nieva en barcelona y llamas a todos tus amigos para bajar a jugar a la calle... hay mil días para vernos, pero esta es la excusa para bajar a la calle en vez de quedarte en casa estudiando para el examen de historia del día siguiente (sí, si alguien se da por aludido es cierto, va por vosotros colegas del banco :p).

Total, que la idea va tomando forma y tú sigues con tu decisión adelante pero es como que... en realidad no visualizas el momento en el que sea verdad; no crees que algún día pueda llegar a ocurrir... y ocurre. Por fin, después de tantas vueltas y de tanto buscar, llega el día en el que tu DECISIÓN trae consecuencias. En el caso de independizarse, una importante consecuencia es una hipoteca a 40 años o un contrato de alquiler a 5 años con meses de fianza y avales.

Pero todo eso queda en un segundo plano, porque... ¡Estas en tu casa! ¡Estás en tu mundo! Es como tener tu propia habitación, pero extrapolada a comedor, cocina, habitación(es) y baño.

Y, realmente, empiezas una nueva vida, porque todo es diferente... y tienes la sensación de que pierdes padres y hermanos (que no los pierdes sino que los echas de menos) y crees que pierdes a tu farmacéutico de toda la vida, la panadería de donde te gustan tanto los crusans, tu médico de cabecera, la rutina de tu familia, cenar a las 9 sí o sí, bajar las persianas antes de la cena, tener una mami que te prepare la cena, tener un papi que te arregle el ordenador... ¡mil y una cosas! pero has tomado esa decisión voluntariamente, de manera que las cosas positivas hacen que echar de menos todo lo demás no sea tanto.

Tienes un piso por descubrir, unos vecinos por conocer, un barrio por estudiar, nuevas panaderías, un nuevo médico de cabecera, estudiar los rincones secretos para aparcar el coche un domingo a las 8 de la tarde, combinaciones de metro para ir al trabajo... ¡toda una vida por vivir!

jueves, 24 de marzo de 2011

Mito número 25

La figura del dietista - nutricionista en sanidad es prescindible

La nutricionista dice: FALSO

¡Y tan falso! ¡Nada más lejos de la realidad! Sigo un fantástico foro de dietistas nutricionistas en el que en una ocasión comentaron "en los últimos meses ha habido una plaga de nutricionistas". Evidentemente, mi sentimiento de "estoy indignada" no fue pequeño.

Veamos: a día de hoy las competencias sanitarias se han dado cuenta, afortunadamente, de que enfermedades relacionadas con la alimentación (diabetes, obesidad, cáncer, colesterolemias, etc.) han ido en aumento en los últimos años, con las consecuencias que esto conlleva (disminución de la calidad de vida, reducción en la esperanza de vida, incremento de los costes de la sanidad pública, etc.). Es ahora cuando se dan cuenta de que "habría valido la pena prevenir para ahora no tener que curar". Posiblemente, de haber incorporado dietistas - nutricionistas en el sistema sanitario ahora no nos encontraríamos con el panorama que tenemos: niños obesos, adultos con diabetes, personas con hipertensión arterial, infinitos casos de colesterol alto... Con todo esto, hacemos un resumen muy breve de las necesidades del dietista - nutricionista para PREVENIR... pero no podemos olvidar sus competencias para CURAR: afortunadamente (por mi vocación profesional) me muevo en el trabajo en el mundo sanitario y cada vez estoy más convencida de que la alimentación es un pilar fundamental para la correcta recuperación del paciente hospitalizado. ¿sabíais que un paciente bien alimentado tiene mayores probabilidades de recuperación que uno que no lo está? ¿sabíais que una correcta alimentación es básica para la recuperación, especialmente en determinados casos como quemados, politraumatizados, etc.?

Puede que nuestra sociedad todavía no sea plenamente consciente, pero la incorporación de dietistas - nutricionistas en el sistema sanitario... es una clara necesidad de la sociedad que no puede esperar más.

martes, 22 de marzo de 2011

Mito número 24

Si tomamos zumos de frutas cubrimos la ración diaria recomendada de fruta

La nutricionista dice: FALSO

Prácticamente todo el mundo ha oído ya hablar del famoso "5 al día", que como se ha explicado en anteriores posts hace referencia a 5 raciones de fruta, verdura y hortaliza al día, que podemos repartir en 2 de verdura y 2 de fruta.

Los nutricionistas no recomendamos tomar fruta "porque sí, porque es sano y punto", sino que esto tiene sus razones. Entre otras:
- La fruta es una fuente natural de fibra, que facilita el tránsito intestinal (entre otras funciones)
- La fruta es fuente de vitaminas necesarias para vivir (por ejemplo, vitamina C)
- La fruta contiene azúcares que favorecen la sensación de saciedad, colaborando así a mantener una dieta equilibrada.
- La fruta es rica en agua, con lo que a la vez que comemos nos estamos hidratando

¡y muchas otras ventajas!

Si tomamos zumo en su lugar, muchas de estas ventajas... no diremos que desparecen, pero sí puedo afirmar que no se cumplen al 100%. Por ejemplo, en general no estaremos tomando toda la fibra que contiene la fruta de orígen, posiblemente en el zumo se han añadido azúcares en grandes cantidades y puede que no contenga la misma cantidad de vitamina C (a no ser que el zumo esté enriquecido).

En el desayuno, comida y cena... ¡¡¡FRUTA FRESCA 100%!!!

Mito número 23

Los enfermitos de hospital no hace falta que coman mucho, como ni se mueven ni nada...

La nutricionista dice: FALSO

Si una persona está ingresada en el hospital es por algo, y ese algo generalmente viene acompañado de una serie de circunstancias: fiebre, inapetencia, roturas musculares, cirujía...
Se trata de una serie de circunstancias que, de por sí, aumentan las necesidades energéticas y de nutrientes del paciente.
Si a esto le sumamos que, está demostrado, una persona tiene mayor probabilidad de recuperación y en menos tiempo si está bien alimentada... No hay excusa para no comer adecuadamente cuando estamos enfermitos!

Mito número 22

Comer más implica estar mejor alimentado

La nutricionista dice: FALSO

Hace no mucho tiempo, pregunté a alguien qué había comido ese día (una pregunta cualquiera para dar un poco de conversación), y su respuesta fue "macarrones". A lo que yo pregunté "¿y qué más has comido?" y me dijo "nada, pero me he hecho medio paquete (medio quilo) y así hacía plato único.

La expresión de mi cara fue, realmente, de HORROOOOOOOOR!!!!!!!!!

Analicemos: con medio quilo de macarrones estamos ingiriendo casi 2000 calorías... ¡que es lo que el cuerpo necesita en todo un día! con estas calorías... ¿qué le hemos dado al cuerpo? puro hidrato de carbono. ¿dónde están las proteínas? ¿dónde está la fibra? ¿dónde están las vitaminas? No quiero decir que se trata de calorías vacías porque los hidratos de carbono son necesarios para vivir, pero... quizá haya sido excesivo!

Si queremos hacer plato único, quizá lo mejor habría sido hervir 70 - 80 gramos de macarrones (bastante menos) y:
a) bañarlos en sanfaina y pollo troceado
b) cubrirlos con una lata de atún y trocitos de lechuga
c) saltearlos con garbanzos y espinacas
Hay mil combinaciones!

Recordemos: todo en exceso es malo... y aportando varios alimentos damos más nutrientes al organismo ¡en la variedad está lo bueno!

sábado, 19 de marzo de 2011

Mito número 21

Comer huevo hace subir el colesterol

La nutricionista dice: FALSO

Hay posiblemente dos posturas muy marcadas frente a esta afirmación: unos dicen que sí, y otros dicen que no... yo puedo aportar mi opinión profesional en base a la formación recibida en la universidad, y complementada día a día en el trabajo.

Es cierto que el hueve contiene cantidades considerables de colesterol, y es también cierto que éste está concentrado en la yema (como en las gambas está concentrado en la cabeza). Lo que mucha gente desconoce es que el huevo contiene los llamados "fosfolípidos"; unos elementos que emulsionan el colesterl, evitando que se adhiera a los vasos sanguíneos. En otras palabras: los fosfolípidos contrarestan los efectos negativos del colesterol.

Con esto no quiero decir que nos pongamos todos a comer tres huevos cada día, porque como ya se ha comentado alguna vez, todo en exceso es malo. Pero debemos quitarnos de la cabeza esa idea de que comer huevo nos hará subir el colesterol en sangre. Una buena opción es hacer tortillas de 1 huevo + 1 clara, y así enriquecemos en proteínas aportando menos colesterol.

Para quien quiera más información: http://www.institutohuevo.com/

Mito número 20


A través de conocer el PESO de una persona, podemos saber si el peso de ésta es adecuado.


La nutricionista dice: FALSO


Puede parecer una frase absurda, ilógica, sin sentido... pero creo haber dicho lo que quiero decir.


Y me explico,


Muchas personas consideran su peso una referencia de su estado de salud: estoy en mi peso, he ganado peso, he perdido peso, peso más de lo habitual... Pero cuando hablamos de este número aislado (50, 55, 60, 70, 80, 90...) posiblemente cometemos un error.


Cada vez es más sabido por la población la importancia de valorar el peso en una serie de condiciones: sexo, edad, actividad física... que varían enormemente las condiciones de "normalidad o anormalidad" en las que se sitúa el peso. Veámoslo con un sencillo ejemplo: peso 65 kgs. ¿quien pesa 65kgs? Podemos hablar de una niña de 12 años, en cuyo caso posiblemente tratemos de sobrepeso; podemos hablar de una chica de 20 años con baja actividad física, en cuyo caso podemos hablar de un normopeso, pero si esta misma chica practica horas y horas diarias de deporte y ha desarrollado mucha masa muscular puede encontrarse en bajo peso; podemos hablar de un hombre de 1,80 metros de altura que trabaja en la construcción y dedica horas y horas cada día a picar piedras, en cuyo caso posiblemente hablemos de bajo peso.


¡Cuantas posibilidades con un mismo número!


Hace un tiempo entró "de moda" el famoso IMC (Índice de Masa Corporal) que relaciona la estatura de cada individuo con su peso. El IMC de cada individuo se obtiene dividiendo el peso del mismo entre su altura (en metros) al cuadrado: si mido 1,70m y peso 60 kgs mi IMC = 60 / 1,7x1,7 0 60 / 2,89 = 20,76. Originariamente, las tablas indican:

- IMC entre 20 y 25, hablamos de normopeso.

- IMC inferior a 20, hablamos de bajo peso

- IMC superior a 25, hablamos de sobrepeso


Pero esto ya no es todo! Incluso se han variado los valores de referencia del IMC: según mis últimas referencias (que no tienen por qué ser las correctas) el nivel de bajo peso se ha reducido a valores inferiores a IMC de 18 (no 20), por lo que gente con IMC 18,5 ó 19 se considerarán normopeso. También se ven modificados estos valores en geriatria, considerándose saludable un IMC ligeramente superior a 25 (no lo consideraremos sobrepeso). ¡cuantas cosas!


Actualmente disponemos de muchos otros valores con los que analizar si el estado físico de cada uno es correcto: peso, altura, masa grasa corporal, masa muscular corporal, diámetro de los huesos, largada de los huesos.. ¡toda una ciencia!


En resúmen: con todo esto quiero decir que la báscula sí nos dirá cual es nuestro peso, pero esto... poco nos indica. (¿sabíais que hay gente que al someterse a tratamiento de dieta + ejercicio físico sube de peso por incremento de masa muscular y pérdida de grasa?) El IMC es ya algo más orientativo si lo que queremos es tener una idea general, pero no olvidemos que... ¡hay mucha información que desconocemos!