Ayer tuve la ocasión de asistir a la III jornada Immunitas Vera sobre alergia a los alimentos, a través de la ACDN (Asociación Catalana de Dietistas - Nutricionistas).
Tras una breve presentación de las jornadas, la Doctora Maite Giner del Hospital Sant Joan de Déu hizo una amena presentación sobre la alergia alimentaria a fin de informar a afectados, familiares y profesionales de los mecanismos que la generan, el sistema de actuación, cómo actuar en caso de que se produzca, etc.
Como decía, a la jornada asistieron no solo profesionales sino también muchos papás y mamás de niñ@s pequeñ@s que sufren de alergia alimentaria. A los papás y mamás se les veía, lógicamente, preocupados / angustiados (o esa fue mi percepción) por el miedo a que si hij@ sufra una reacción alérgica. La doctora respondió a todas sus dudas y preguntas, transmitiendo profesionalidad pero a la vez tranquilidad, cercanía y apoyo en todas sus respuestas. Su mensaje resultaba, por lo menos, esperanzador.
En el descanso de 11.40 a 12.10 pudimos degustar algunos productos libres de alérgenos como galletas sin gluten y sin leche y sin huevo, golosinas sin gluten, galletas libres de frutos secos... también había chocolatinas, neulas, etc. Personalmente hacía tiempo que quería degustar las galletas sin gluten y la verdad es que no notas la diferencia de una galleta con gluten (eso sí, hay que decir que las tres variedades que tomé eran bastante aceitosas; imagino que ante la falta de gluten hay que aportar textura con otros elementos... quizá existan variedades menos aceitosas).
Y sin más divagar, os animo a todos a visitar su página web http://www.immunitasvera.org/
domingo, 7 de octubre de 2012
viernes, 5 de octubre de 2012
Ahorro en el hipermercado
Observé que al comprar en hipermercados carrefour algunas veces el precio de un producto que te cobran en caja no es el que marca la etiqueta en la estantería... pero claro te das cuenta al llegar a casa (cuando haces la compra del mes es IMPOSIBLE fijarte precio por precio y, aun más difícil, memorizar lo que marcaba la etiqueta de cada producto).
En varias páginas web he oído hablar de esto como "la estafa carrefour", definiéndose como: cuando ves el precio en la etiqueta crees que ahorrarás porque es barato pero cuando pasas por caja no ahorras porque no te cobran lo que marca en la estantería. Claro, si la diferencia va de unos pocos céntimos "no pasa nada" pero cuando haces una compra grande... un poquito de aquí un poquito de allí pues se nota.
Ahora sí que lo tengo claro: la casa carrefour realmente funciona así por sistema y si un cliente indica que se le ha cobrado más de lo que marca la etiqueta... sabe que es verdad.
En varias páginas web he oído hablar de esto como "la estafa carrefour", definiéndose como: cuando ves el precio en la etiqueta crees que ahorrarás porque es barato pero cuando pasas por caja no ahorras porque no te cobran lo que marca en la estantería. Claro, si la diferencia va de unos pocos céntimos "no pasa nada" pero cuando haces una compra grande... un poquito de aquí un poquito de allí pues se nota.
La cuestión es que hoy compré algo y me cobraron 10,00 euros.
Al salir a la calle pensé "yo juraría que marcaba 9,50" y claro, por 50 cts. no vas a volver pero... estoy ya mosqueada con este hipermercado.
Efectivamente, marcaba 9,50.
Así que vuelvo a hacer la cola y al llegar a caja me dice la señorita que ella no sabe nada, que vaya a la planta de abajo a atención al cliente. Con un ligero mosqueo me voy a atención al cliente y les comento lo sucedido y allí me han devuelto los 50 cts. sin realizar ningún tipo de revisión al respecto.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
¿Sabías que...? (3)
El consumo de café "produce un aumento de la presión arterial, por lo que puede ser adecuado en situaciones de emergencia en personas hipotensas, pero su consumo debe ser rechazado en individuos con hipertensión arterial. El efecto sobre la presión arterial es leve y transitorio."
Nutrición y Bromatología
Claudia Kuklinski
Ediciones Omega, S.A., 2003
Nutrición y Bromatología
Claudia Kuklinski
Ediciones Omega, S.A., 2003
martes, 18 de septiembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
jueves, 13 de septiembre de 2012
Una mala elección
Hoy se ha propuesto ir a comer al restaurante "de moda" en la oficina (primera vez para mí). Al llegar he visto que la terraza estaba al completo así que hemos ido al salón interior a comer.
Todo pintaba muy bien: un local nuevo, ambiente agradable, buena compañía...
Al poco de sentarnos en la mesa nos han traído la pizarra con el menú para que pudiésemos elegir. Tres opciones de primero y tres opciones de segundo. En mi opinión, un menú "limitado" pero aceptable. Como "sorpresa", la ensalada podía ser de tres tipos diferentes a gusto del consumidor: de salmón, de queso de cabra o de atún. Por variar un poco, decidí pedir la ensalada de salmón. De segundo plato, conejo salseado o pollo al horno o lenguadina; elegí el pescado.
Tras un considerable rato esperando, han traido los primeros platos, los cuales he tenido el placer de ver cómo se preparaban ya que desde donde yo estaba sentada tenía una espléndida panorámica de la zona de preparaciones y la zona de cocción. Pues bien, la suculenta ensalada de salmón era, ni más ni menos que: abrir una bolsa de lechuga y poner una ración en un plato, añadirle una rodaja de tomate y una loncha de salmón ahumado. Sí, sí, eso era la ensalada. He deducido que en caso de pedirla de queso o de atún, era exactamente lo mismo pero con un ingrediente u otro según lo que pidas. No quiero quejarme del contenido; soy la primera que en mi casa puedo hacerme una ensalada de sólo lechuga y tomate... pero cuando voy a un restaurante espero algo "más" (llámenme sibarita...).
Después han traído los segundos platos. Por lo visto la lenguadina llevaba una cocción en papillote y han tenido el detalle de traérmela guardada en el mismo papillote. "¡qué original!" ha sido la observación de uno de mis acompañantes, y yo he pensado... "original original... ¡la que vamos a liar aquí para quitar el papel de plata!". Como era de esperar, venía en el papel de plata por una razón, y ésta era que el pescado estaba enganchadísimo al papel de plata y no había manera de separarlo, así que como no tenía ganas de pelearme con el papel de plata y como creo que no es muy normal servir un pescado en esas condiciones, pues le he pedido al camarero que por favor alguien que sea capaz me despegue el pescado del papel de plata... genial la cara del camarero cuando se lo he dicho. Por supuesto alguien ha podido despegarlo y me han traído el pescado sin papel de plata... evidentemente, en estado destruido y reconstruido, con un techo de verduras cubriendo las zonas más afectadas.
Así que después de comer "lo que he podido" pues... como que tenía un hambre que me hubiese comido unas lentejas con chorizo que mi padre estaría bien orgulloso de mí... pero como tampoco es cuestión de comer dos veces, he pensado en pedir un postre "poco dietético", jejeje. Pero el brownie (que por lo visto es el postre estrella del local) hoy no lo tenían así que he pedido yogur natural con miel. Delicioso, lo mejor del menú de hoy.
lunes, 19 de diciembre de 2011
La Enfermedad Celíaca
Oigo a muchas personas decir que "es una enfermedad que ahora se ha puesto de moda"... yo creo que aumentan los casos y también mejora el diagnóstico, y posiblemente en realidad antes había también muchos casos pero una gran proporción quedaban sin diagnosticar...
En fin, sea como fuere, la cuestión es que cada vez contamos con un número mayor de personas celíacas en la población.
Dicen "los entendidos" que cuando alguien es diagnosticado de celiaquía, lo primero que hace es asustarse y enfadarse con el mundo. ¿por qué? posiblemente porque es algo desconocido y a lo que muchas personas tienen miedo.
¡No nos alarmemos! existen un conjunto de profesionales preparados para ayudar a cada individuo a hacer frente a este tipo de situaciones.
Pero... ¿que es exactamente la enfermedad celíaca? La FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) define la enfermedad celía como una intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.
Y esto, ¿qué quiere decir? Pues de manera muy resumida y sencilla, esto quiere decir que la persona con enfermedad celíaca no tolera el gluten, y si lo ingiere (voluntaria o involuntariamente) este gluten daña su mucosa intestinal y esto dificulta la absorción de nutrientes. Con lo cual, podemos deducir que una persona celíaca que no lleva una dieta adecuada (dieta sin gluten) tiene muchos números de padecer una fuerte desnutrición.
¿Y qué es el gluten? La FACE define el gluten como una proteína amorfa que se encuentra en la semilla de muchos cereales (trigo, cebada, centeno, espelta, kamut, triticale y posiblemente avena) combinada con almidón. Representa un 80% de las proteínas del trigo y está compuesta de gliadina y glutenina. El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de harina, y confiere la consistencia elástica y esponjosa de los panes y masas horneadas. El gluten se puede obtener a partir de la harina de trigo y otros cereales, lavando el almidón. El producto resultante tendrá una textura pegajosa y fibrosa parecida a la del chicle. Por este motivo es apreciado en alimentación por su poder espesante.
Consulto hoy la página web de la FACE y en ella se indica que un 75% de las personas afectadas por esta enfermedad no están diagnosticadas. Personalmente, me parece una cifra alarmante. Pero, ¿cómo puede ser que tantísima gente padezca la enfermedad y no lo sepa? Porque muchas veces la enfermedad no presenta síntomas. Es cierto que en su forma sintomática los pacientes muestran diversas reacciones tras la ingesta de gluten (nauseas, vómitos, etc. entre otros) pero la enfermedad puede presentarse también en forma subclínica, latente o potencial, que no presentarán síntomas aparentes. Para más información, visitar http://www.celiacos.org/index.php?option=com_content&view=article&id=5&Itemid=19
El diagnóstico se realiza mediante examen clínico. Evidentemente, la mayoría de casos de diagnóstico de enfermedad celíaca se dan por consulta del paciente a su médico tras detectar sintomatología. No obstante, un buen profesional de la salud puede detectar síntomas que podrían ser indicadores de Enfermedad Celíaca durante la consulta de un paciente por cualquier otro motivo sin relación aparente (infertilidad, osteoporosis, depresión, insomnio, fragilidad capilar...)
La dieta sin gluten
Y, llegamos por fin al tema que nos ocupa en este blog: ¿cómo debe actuar un paciente cuando es diagnosticado de Enfermedad Celíaca? Lo primero, por supuestísimo, es ponerse en manos de profesionales competentes. Bajo mi punto de vista, es imprescindible un seguimiento médico combinado con un control por parte de un nutricionista.
¿Por qué un seguimiento médico? Porque el médico controlará la sintomatología, el estado de las vellosidades intestinales, el crecimiento en el caso de niños con enfermedad celíaca... hay muchas cosas a controlar, en función del momento de la vida en que se diagnostique la enfermedad celíaca.
¿Por qué un control nutricionista? Porque el nutricionista sabrá combinar los alimentos "aptos" para el paciente celíaco para confeccionar una dieta equilibrada, y compatibilizarla con cualquier otra característica que presente el paciente. Un paciente puede ser celíaco " punto", pero también puede ser celíaco y además presentar diabetes ó hipercolesterolemia ó alguna alergia alimentaria ó sobrepeso ó problemas renales ó problemas de tiroides... Pues sí, parece que el papel del nutricionista también es importante... :)
El nutricionista hablará con cada paciente individualmente, pero (y no quiero desanimar a nadie) hacer una dieta libre de gluten no es tan fácil como "no consumir alimentos con gluten".
En primer lugar, cuando una persona es diagnosticada de enfermedad celíaca suele presentar un fuerte daño de sus vellosidades intestinales... El nutricionista le confeccionará una dieta personalizada que ayudará al paciente a regenerar sus vellosidades intestinales y, por lo tanto, recuperar poco a poco su estado de salud.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que nos encontramos en una sociedad en la que el mundo de la alimentación está cada vez más y más desarrollado, se fabrican productos nuevos, se mejoran los productos existentes, se busca dar mejores calidades a los productos elaborados... y el gluten es, por sus características, un aditivo muy socorrido... Por lo tanto, una persona con Enfermedad Celíaca podría consumir un producto pensando que ese producto es libre de gluten, mientras que el fabricante ha añadido intencionadamente gluten en el producto para mejorar sus características. Por lo tanto, su dietista enseñará al paciente celíaco a leer etiquetas, educándolo para que poco a poco vaya independizándose hasta saber realizar una dieta exenta de gluten por sí solo.
Algunos términos que indican que un producto contiene o puede contener glúten son: gluten, cereales, harina, almidones modificados, espesantes, sémola, proteína, proteína vegetal, etc. entre muchos otros.
Se recomienda que pacientes celíacos consuman únicamente productos controlados por la FACE, que elabora un manual de productos aptos y productos no aptos que va actualizando periódicamente.
Como "guía", puede utilizarse el famoso SEMÁFORO DEL CELÍACO, que divide los alimentos en tres grandes grupos:
- Alimentos libres de gluten por naturaleza
- Alimentos que pueden contener gluten
- Alimentos que contienen gluten
Algunos ejemplos serían
- Alimentos libres de gluten por naturaleza: fruta fresca, pescado fresco, legumbres, carne fresca, verduras y hortalizas frescas...
- Alimentos que pueden contener gluten: embutidos, patés, conservas de carne, golosinas, chocolatinas...
- Alimentos que contienen gluten: pan, bollos, pasta alimentaria, pizzas, tartaletas...
El paciente celíaco debe, antes de consumir cualquier alimento, asegurarse de la ausencia de gluten en el mismo.
Más allá de la compra y el consumo...
Como se ha comentado anteriormente, llevar una dieta sin gluten no es tan fácil como "no consumir alimentos que contengan gluten". ¿alguien ha oído hablar de la contaminación cruzada? Por definirlo de alguna manera, podríamos decir que la contaminación cruzada es el fenómeno que se da cuando un producto sin gluten entra en contacto (voluntaria o accidentalmente) con un producto que sí contiene gluten y parte del gluten del alimento "contaminante" pasa al alimento "sin gluten". Si esto sucede, un paciente celíaco puede consumir involuntariamente pequeñas partículas o trazas de gluten, con las consecuencias que ello conlleva.
Algunos ejemplos de riesgo de contaminación cruzada...
- Freír alimentos sin gluten en aceite en el que se ha frito antes un rebozado
- Hacer una tostada de pan sin gluten en la misma tostadora en la que se tostó pan normal
- Hervir arroz en una olla en la que se hirvieron macarrones
- Girar el pollo a la plancha con las pinzas con las que se giró el pollo rebozado
- Untar una rebanada de pan sin gluten de mermelada (sin gluten), etc. utilizando el mismo cuchillo que se utilizó para untar el pan normal. ¡y no sólo eso! Si yo unto mi pan "normal" de mermelada (sin gluten), al coger mermelada varias veces voy arrastrando miguitas de pan a la mermelada, y por lo tanto la contamino de gluten; aunque el paciente celíaco cambie el cuchillo, esa mermelada ya está contaminada de gluten. Solución: un bote de mermelada para cada uno
Por eso, lo ideal es que en una casa en la que hay algún celíaco se opte por una de las dos opciones:
- Que no entren productos con gluten en esa casa
- Que el paciente celíaco tenga sus utensilios propios: ollas, sartenes, cubiertos, etc.
Algunas cosas más...
Tengan cuidado con:
- Pastas de dientes
- Fármacos
- Obleas de comunión
-Etcétera
Para cualquier duda: CONSULTE CON SU NUTRICIONISTA
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